Noticias LGTB Internacionales: Túnez rechaza despenalizar la homosexualidad ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU, Consejo Federal de Psicología recurre la decisión de un juez de autorizar las “terapias” reparadoras de la homosexualidad, Una sentencia da derecho a una pareja lesbiana a pedir un visado en Hong Kong y más..

El ministro tunecino Mehdi Ben Gharbia rechaza despenalizar la homosexualidad ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU

El ministro tunecino Mehdi Ben Gharbia ha comparecido ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU, donde ha rechazado la posibilidad de derogar el artículo 230 del Código Penal de Túnez, que castiga las relaciones homosexualescon penas de hasta 3 años de prisión. El ministro, sin embargo, ha querido vender como una concesión su compromiso de terminar con la obligatoriedad de las pruebas anales (una infame forma de tortura) en los juicios por homosexualidad, aunque las asociaciones LGTB denuncian que se trata de una medida de cara a la galería, pues podrán seguir siendo practicadas por orden judicial, si bien el acusado podrá negarse a someterse a ellas.

Mehdi Ben Gharbia es el ministro encargado por el Gobierno de Túnez de las relaciones con los órganos constitucionales, la sociedad civil y las organizaciones de derechos humanos. Por ello, ha sido quien ha comparecido el pasado 21 de septiembre, en Ginebra, ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU, donde ha rechazado hasta 14 recomendaciones encaminadas a despenalizar la homosexualidad masculina en Túnez. El ministro aceptó 189 de las 248 recomendaciones para avanzar en el respeto a los derechos de los ciudadanos de Túnez, pero entre las que ha declinado aplicar se encuentran, según sus palabras, aquellas “que requieren un diálogo social y consenso nacional, como la abolición de la pena de muerte o la finalización de la criminalización de la homosexualidad”.

Tras ello, intentó convencer al Comité de que su compromiso para modificar el Código Penal en lo referente a la práctica de las pruebas anales en los casos relacionados con la homosexualidad suponía un avance. La realidad, no obstante, es otra. Aunque el ministro aseguraba que su intención era “acabar con el recurso a pruebas anárquicas, sin consentimiento y sin base legal”, el hecho es que las pruebas anales podrán seguir siendo ordenadas por el juez instructor en los casos derivados del artículo 230, que castiga la sodomía. Según el ministro, cuando su reforma entre en vigor, el acusado, que deberá ser debidamente tutelado, se podrá negar a someterse a la infame inspección. Las asociaciones LGTB, por su parte, aclaran que ese derecho siempre ha existido, por lo que la reforma no cambiará nada en ese aspecto. La diferencia estribará en que, a diferencia de lo que ocurre actualmente, la negativa a someterse al examen anal no será tomada como una prueba de la acusación, o una confesión de hecho.

Este avance mínimo, si bien relevante para quienes terminen siendo acusados de practicar la homosexualidad, no tiene siquiera fecha de entrada en vigor, ni se han dado aún instrucciones desde el Ministerio. Las asociaciones LGTB temen que su articulado siga siendo restrictivo o que todo quede finalmente en papel mojado. Para Mounir Baatour, presidente de la asociación Shams, la medida es de muy escaso valor, puesto que “las pruebas anales nunca han sido forzosas, pero si el sospechoso se negaba a someterse a ellas, el juez aplicaba la presunción de culpabilidad. ¿Qué hemos ganado? Nada, ya que finalmente el acoso, la tortura y la detención de homosexuales continuarán en Túnez”.

Dos casos con resultados distintos

Recientemente, se han producido dos casos relacionados con la aplicación del artículo 230 y la negativa a someterse a las pruebas anales, que han tenido un resultado bien distinto. El 11 de septiembre era detenido el imán de la mezquita de Mnihla junto a un joven, acusados ambos de practicar la homosexualidad. El imán se negó a someterse al examen anal, y el juez de primera instancia liberó a ambos por falta de pruebas.

Esta resolución judicial fue vista por algunos como muestra de un cambio. Sin embargo, tan solo una semana después, fueron detenidos en Kef un profesor y un árbitro de fútbol, acusados bajo los mismos cargos. Pero en este caso, el juez estimó su negativa a someterse a las pruebas anales como una prueba de su culpabilidad, tal como es costumbre en los tribunales tunecinos.

La diferencia de trato ha hecho que muchos consideren que la exculpación del imán fue debida a su condición de hombre de religión, y no a ningún cambio de tendencia.

La hostilidad contra los ciudadanos LGTB tunecinos

La persecución social y de Estado hacia los hombres homosexuales y bisexuales tunecinos es incesante. Las detenciones por mantener relaciones sexuales con personas del mismo sexo, como bien saben los lectores de dosmanzanas, son constantes y las condenas a prisión habituales, lo que ha sido calificado por la asociación Shams como una auténtica “cacería”.

Además, los defensores de los derechos LGTB —que luchan por la derogación del citado artículo 230 del Código Penal, que castiga las relaciones homosexuales con penas de hasta 3 años de prisión— sufren constantes agresiones, hasta el punto de que algunos de ellos han tenido que exiliarse ante las repetidas amenazas de muerte.

El Orgullo de Montenegro clama “contra la violencia” hacia el colectivo LGTB y pide al Gobierno compromiso con las políticas igualitarias

Varios centenares de personas han participado en el quinto Orgullo LGTB de Montenegro. El activismo montenegrino ha exigido en las calles de Podgorica (capital de este pequeño país balcánico) el cese de la violencia motivada por el odio LGTBfóbico. Danijel Kalezić, presidente de Queer Montenegro (entidad organizadora del Orgullo), ha expresado que el colectivo exige castigos más estrictos por los ataques contra personas LGTB. “La violencia está completamente normalizada en Montenegro y nosotros, lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, mujeres o personas con discapacidades, estamos en peligro”, denuncia Kalezić. Cabe señalar que este año tampoco se ha registrado ningún incidente de relevancia durante la manifestación del Orgullo de Montenegro, como sí ocuerriera en pasadas ediciones.

Aunque en el año 2010, a instancias de la Unión Europea (como país candidato a la adhesión), el parlamento de Montenegro aprobó una normativa que prohibe la discriminación por la orientación sexual o por la identidad de género, el activismo de este país denuncia que es insufienciente, ya que no cesa la violencia basada en el odio LGTBfóbico. “Para cambiar esto, lo más importante es que todos trabajemos juntos para transformar a los individuos y a la sociedad en la vida cotidiana”, alega el activista Danijel Kalezić.

“Más del 67% de la población montenegrina considera que la homosexualidad es una enfermedad que pone en peligro a la sociedad, y apoya que Estado e Iglesia intervengan contra ella”, ha expresado Miguel Rodríguez en declaraciones a dosmanzanas. Este experto en los Balcanes y en la situación de la comunidad LGTB en sus distintos territorios ha añadido que “si se puede sacar alguna conclusión positiva, es que año a año, pese a las fuertes medidas de seguridad, el número de participantes aumenta, sobre todo de población más joven, y las demandas ya no solo parecen centrarse, principalmente, en reivindicar el Orgullo, sino que, con más determinación, se lucha contra la violencia y por el cumplimiento de las leyes”.

A diferencia del apoyo expreso que el Orgullo de la vecina Serbia recibía este año con la participación de la primera ministra Ana Brnabić, abiertamente lesbiana, el Gobierno de Montenegro prefiere no comprometerse en exceso con los derechos y la visibilidad del colectivo LGTB. Y eso que Queer Montenegro ha instado en distintas ocasiones “a los partidos políticos, las instituciones, el Gobierno y la oposición” a apoyar sus reivindicaciones y el desarrollo de políticas igualitarias, que no acaban de materializarse.

En este sentido, Miguel Rodríguez considera que las ONG locales “recibieron con frialdad” el nombramiento de Ana Brnabić como primera ministra. “Aunque su nombramiento sea una excelente noticia, como también lo sea su apoyo al LGTB, el punto de inflexión llegó cuando los Estados de la región se impusieron a los hooligans. El riesgo ahora es pensar que las sociedades locales han dejado de ser homófobas de un día para otro”, dice el autor de Homofobia en los Balcanes.

Rodríguez, por cierto, se prepara para impartir, junto con la profesora Ruth Ferrero-Turrión, el curso online “Nuevos escenarios en los Balcanes” en la Universidad Complutense de Madrid, que tendrá lugar entre el 9 de octubre y el 15 de diciembre de este año. “El curso quiere poner en valor a los movimientos sociales y el LGTB tendrá sin ningún género de dudas especial importancia por su trayectoria y protagonismo”, adelanta este experto.

“No se trata de analizar exclusivamente al movimiento LGTB, sino que la militancia LGTB nos ayudan a entender muchos procesos sociales de la era pos-yugoslava” tales como “la identidad como ideología, el papel de las autoridades religiosas, la crisis de valores, la intervención exterior, la integración europea…”, concluye Miguel Rodríguez.

Brasil: el Consejo Federal de Psicología recurre la decisión de un juez de autorizar las “terapias” reparadoras de la homosexualidad

En días pasados teníamos noticia del importante retroceso que, por decisión de un juez federal, han experimentado los derechos LGTB en Brasil. Waldemar Cláudio de Carvalho ha estimado el recurso de varios psicólogos vinculados a grupos evangélicos y ha ordenado al Consejo Federal de Psicología (el organismo que regula el ejercicio de esta actividad profesional en Brasil) que permita de nuevo las “terapias” reparadoras de la homosexualidad, prohibidas desde 1999. La noticia, que se enmarca en la ola regresiva que experimenta en estos momentos Brasil, ha despertado sin embargo sonoras protestas, y el Consejo Federal de Psicología ha presentado recurso. 

Un objetivo largamente deseado por los grupos evangélicos

Conviene hacer un poco de historia para saber de qué estamos hablando. Brasil fue pionero en prohibir las “terapias” reparadoras de la homosexualidad a través de una resolución de su Consejo Federal de Psicología en vigor desde 1999. Una prohibición que siempre ha desagradado a los sectores más conservadores de la sociedad brasileña, y contra la que los pujantes grupos evangélicos no han dejado de maniobrar en estos años. En el año 2013, por ejemplo, la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, presidida entonces por el diputado evangélico Marco Feliciano, llegó a proponer un proyecto de ley para revertirla. Como respuesta a aquella intentona, el Consejo Federal de Psicología publicó un durísimo comunicado en el que acusaba a Feliciano de haber conseguido la aprobación de la iniciativa tras una discusión “truculenta y arbitraria” y sin el quórum suficiente en la comisión. El órgano de gobierno de los psicólogos brasileños calificó la decisión de“episodio triste de la historia brasileña” y tras repasar los argumentos que llevaron a tomar la decisión de prohibir las “terapias” reparadoras confiaba en que finalmente prevaleciera “el respeto a la Psicología como ciencia y como profesión”.

Así fue entonces: pocas semanas después sus promotores retiraban el proyecto al ser conscientes de que se enfrentaban a una severa derrota parlamentaria en la discusión plenaria. Brasil vivía por aquel entonces fuertes movilizaciones populares en las que las que el colectivo LGTB se había comprometido muy activamente, y esta votación resultaba en aquel momento muy impopular. Pero el movimiento evangélico nunca dejó de perseguir la derogación de la prohibición. De hecho, el diputado Ezequiel Teixeira, también evangélico, presentó hace más de un año otro proyecto de ley con objeto de“garantizar el derecho a la modificación de la orientación sexual”.

Los ataques a la prohibición no se han limitado, sin embargo, al ámbito legislativo. Los homófobos también han recurrido a los jueces, y aquí es donde han conseguido una importante victoria (veremos si definitiva), de la mano del juez federal de Brasilia Waldemar Cláudio de Carvalho, que ha estimado el recurso de varios psicólogos vinculados al movimiento evangélico. La más conocida de ellos es Rozangela Alves, una psicóloga que precisamente había sido suspendida en 2009 por el Consejo Federal de Psicología por ofrecer “terapias” para curar la homosexualidad, y que en su momento llegó a asegurar que “el movimiento homosexualista” se había aliado con los consejos de psicología para “implantar la dictadura gay” o que era Dios el que la animaba a “ayudar”a las personas homosexuales que buscan dejar de serlo.

La resolución del juez 

El juez Carvalho, conviene precisar, no anula la resolución de 1999 del Consejo Federal de Psicología, y de hecho reconoce la doctrina científica de la OMS, en el sentido de considerar la homosexualidad como una variante natural de la sexualidad humana y no una condición patológica. Sin embargo, el juez estima que este organismo debe interpretar sus normas de forma que no impidan a los profesionales “promover estudios o atención profesional, de forma reservada, pertinente a la (re)orientación sexual, garantizándoles así la plena libertad científica acerca de la materia, sin cualquier censura o necesidad de licencia previa”.

Una argumentación que desconoce por completo que la evidencia científica disponible es bien clara al respecto: las “terapias” reparadoras son intervenciones que no solo se han mostrado ineficaces para cambiar la orientación sexual de una persona, sino que resultan muy peligrosas (los riesgos incluyen depresión, ansiedad y comportamiento autodestructivo). Por supuesto que hay personas adultas que movidas por sus creencias conservadoras acuden a las consultas para cambiar su orientación sexual, pero ya desde hace años la Asociación Americana de Psicología recomienda ser “honestos” con ellos respecto a su eficacia, considerando que el objetivo en estos casos debe ser favorecer la aceptación de la realidad. Posibles estrategias que sugería Judith Glasshold, la presidenta del comité que en 2009 revisó la evidencia disponible hasta esa fecha, eran insistir en determinados aspectos de la fe religiosa, como la esperanza y el perdón, frente a la condena de la homosexualidad, sugerir el acercamiento a confesiones religiosas que sí aceptan la realidad LGTB o, los casos más recalcitrantes, valorar la adopción del celibato como estilo de vida sin pretender cambiar la orientación.

Contexto regresivo

El fallo de Carvalho ha sacudido la sociedad brasileña, enfrentada a una ola regresiva no solo en materia política (tras la polémica destitución de Dilma Rousseff y su sustitución por el conservador Michel Temer) sino también social, fruto en buena parte de la pujanza de los grupos evangélicos. Regresión que amenaza los avances que Brasil había experimentado en materia LGTB en años recientes. A finales del año pasado Marcello Crivella, un obispo evangélico con historial homófobo, se hacía con la alcaldía de Río de Janeiro. Y en estos momentos Jair Bolsonaro, un homófobo recalcitrante que pese a ser católico defiende sin tapujos la agenda conservadora del frente parlamentario evangélico (transversal a diversos partidos políticos) ha conseguido colocarse entre los favoritos para hacerse con la presidencia del país en 2018.

Quizá por eso el sector más progresista de la sociedad brasileña ha reaccionado con fuerza a la decisión del juez Carvalho, muy cuestionada en redes sociales y contra la cual ha habido manifestaciones en las principales ciudades del país. Está por ver que esta reacción se mantenga de forma duradera en el tiempo.

Recurso del Consejo Federal de Psicología

Mientras tanto, el Consejo Federal de Psicología ya ha recurrido ante la justicia brasileñala decisión del juez Carvalho. A los lógicos razonamientos sobre la incoherencia de considerar a la homosexualidad una variante más de la normalidad y por otro lado autorizar “tratamientos” de reorientación, la entidad que regula el ejercicio profesional de la Psicología en ese país añade que sus regulaciones no prohíben la “libertad científica” ni la investigación en el campo de la sexualidad humana, sino el ejercicio anti-ético de unas prácticas terapéuticas de reorientación sexual que causan perjuicios.

Veremos qué sucede, aunque la batalla se prevé larga. En cualquier caso, lo sucedido ahora en Brasil es otro ejemplo (uno más) de que la historia sí tiene marcha atrás, y de que los avances conseguidos en materia LGTB son perfectamente reversibles si bajamos la guardia.

Os dejamos con unas imágenes de France-Presse sobre las protestas contra la decisión del juez Carvalho, así como declaraciones de la vicepresidenta del Consejo Federal de Psicología de Brasil:

Publicado en:  http://www.dosmanzanas.com

Detienen a siete personas en Egipto por ondear una bandera arcoiris en un concierto en El Cairo

Los hechos se producen días después de que circularan por las redes sociales varias fotografías.

La Fiscalía ha detallado este martes que los organizadores del concierto han sido citados a declarar por este motivo, según ha informado el diario local ‘Al Ahram’.

Las detenciones y citaciones han tenido lugar días después de que circularan por las redes sociales varias fotografías en las que algunos de los participantes aparecían portando dichas banderas, símbolo de la comunidad homosexual.

La Fiscalía ha sostenido que los detenidos son sospechosos de “promover la homosexualidad y ondear una bandera que representa esa práctica anormal”, agregando que ha recibido varias denuncias al respecto.

Durante la jornada del lunes, el bloque parlamentario del partido salafista Nur adelantó que reclamaría a las autoridades que prohibieran a la banda –cuyo cantante es abiertamente homosexual– volver a tocar en Egipto.

La homosexualidad no está criminalizada de forma explícita por la legislación del país africano, si bien los tribunales han juzgado a numerosos homosexuales bajo leyes contra el “libertinaje”, la “inmoralidad” o por “desprecio a la religión”.

Las autoridades de Jordania han cancelado durante los dos últimos años conciertos de Mashrou’ Leila en el país, argumentando que sus letras “violan las tradiciones” del país.

Una sentencia da derecho a una pareja lesbiana a pedir un visado en Hong Kong

  • Inmigración rechazó la solicitud de visado porque el Gobierno local no reconoce los mismos derechos a las parejas del mismo sexo.
  • El tribunal de apelación considera que los funcionarios de inmigración han cometido una “discriminación indirecta” basada en la orientación sexual.

El tribunal de apelación de Hong Kong ha fallado este lunes a favor de una pareja lesbiana que había demandado al Departamento de Inmigración de la ciudad tras denegarle un visado de cónyuge debido a que el Gobierno local no reconoce los mismos derechos a las parejas del mismo sexo.

En un fallo histórico para la ciudad y que podría abrir la vía a otras parejas homosexuales en la misma situación, el tribunal de apelación de Hong Kong dio a razón a una pareja británica que había iniciado una batalla legal contra las autoridades después de no obtener un visado de dependiente a través de su pareja del mismo sexo.

Por unanimidad de los tres jueces, el auto judicial, recogido en 68 páginas y emitido este lunes, considera que las autoridades de inmigración no habrían tenido en cuenta la “discriminación indirecta basada en la orientación sexual” de la demandante a la hora de tratar su caso.

El mismo documento dice que dicho departamento habría fallado a la hora de demostrar que el sistema de visados había sido aplicado de forma racional y pide tanto al departamento como a la afectada que elaboren un arreglo de acuerdo con la sentencia.

Las implicadas son pareja de hecho en Gran Bretaña.

Las implicadas, que son pareja de hecho en Gran Bretaña, un estatus que les otorga los mismos derechos que a una pareja casada bajo la ley de ese país, se trasladó a Hong Kong a finales de 2011 ya que una de ellas había obtenido un visado para trabajar en esta ciudad.

Su acompañante inició un proceso de solicitud de visado conyugal al Departamento de Inmigración de Hong Kong que le fue denegado dado que las relaciones entre personas del mismo sexo no son legalmente reconocidas en esta región autónoma china.

La pareja llevó el caso a los tribunales, argumentando que la decisión era discriminatoria, y un tribunal de primera instancia falló en contra de ella el pasado mes de marzo Su caso adquirió protagonismo en la ciudad después de que destacadas instituciones financieras y organizaciones sociales manifestaran su apoyo público a la pareja.

En abril de este año, un funcionario del gobierno local logró un fallo a su favor por el Tribunal Superior para que las autoridades otorgaran los mismos beneficios a su cónyuge, del mismo sexo, con quien se había casado previamente en Nueva Zelanda.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *