Ciencia al cubo: Graban, por primera vez a un tiburón fantasma, Los chimpancés pueden reconocerse por el trasero, ¿Por qué el pene de los hombres no tiene hueso? y más..

La “serpiente de metal” que oculta el interior de la Tierra

 

Hay una “serpiente” de hierro monstruosa bajo nuestros pies, viajando a unos 50 kilómetros por año, y que actualmente se sitúa en el hemisferio norte, entre Alaska y Siberia. El descubrimiento se comunicó en la reunión anual de la American Geophysical Union, en San Francisco, y es probable que se modifique por el campo magnético del planeta.

En declaraciones a la BBC, el doctor Chris Finlay, científico de la Universidad Técnica de Dinamarca, dijo que “este metal es muy denso, y se necesita una gran cantidad de energía para moverse”. Por lo que sabe, esta corriente probablemente tenga “el movimiento más rápido de un objeto sólido en toda la Tierra”.

 

Fue detectado por primera vez por una serie de satélites en el programa de Swarm, una iniciativa de la Agencia Espacial Europea diseñada para mapear el campo magnético del planeta con un nivel de detalle sin precedentes. Según han observado, el objeto, una mezcla de hierro y níquel, está acelerando su velocidad, y viaja cada vez más rápido.

Hoy en día, mide 420 kilómetros de ancho y circunda alrededor de la mitad de la circunferencia del planeta. Entre 2000 y 2016, su amplitud ha aumentado misteriosamente a lo largo de unos 40 kilómetros por año. Se ha convertido tan magnético que puede incluso influir en cómo gira el núcleo interno sólido.

Es probable que este flujo metálico se mueve alrededor de un límite conocido como el “cilindro tangente”, una estructura geométrica definida vagamente que se extiende desde el Polo Norte al Sur, abarcando hasta el núcleo interno sólido. El equipo piensa que esta “serpiente” metálica se mueve por los cambios en el campo magnético del núcleo, como se movería una cadena de limaduras de hierro atraídas por un imán.

¿Por qué el pene de los hombres no tiene hueso?

 

Los penes en el reino animal tienen una amplia variedad, tanto en forma como en tamaño, de los huesos. Pero los seres humanos, junto con un puñado de otros mamíferos no tienen un báculo (que es como se llama, realmente, al hueso situado en estas zonas). Realmente nunca se ha descubierto porqué, pero científicos del University College de Londres han propuesto una teoría que podría ser la correcta.

En un estudio recientemente publicado en Proceedings of the Royal Society B, esbozan la historia evolutiva del báculo y exploran la idea de que los humanos pudieron dejar de utilizarlo debido a las relaciones monógamas.

Los investigadores dicen que el hueso del pene evolucionó hace entre 145 y 95 millones de años, con el fin de ayudar a los mamíferos a tener relaciones sexuales durante un tiempo prolongado en poblaciones animales con altos niveles de competencia sexual. En pocas palabras, el hueso proporciona el soporte estructural necesario para que el macho dure más tiempo. La fuerte competencia entre machos rivales significaba que las sesiones sexuales más largas ayudaron a disuadir a que otros machos fertilizaran a “su” hembra.

Por lo tanto, es muy probable que los seres humanos hubieran “perdido” su hueso báculo cuando las relaciones monógamas se desarrollaron, hace alrededor de 2 millones de años. Cuando un macho y una hembra sólo tienen relaciones sexuales entre sí, la competencia es más baja y la duración de las relaciones sexuales no importa en un sentido práctico: los coitos ya no requieren de un soporte extra para procrear.

Graban, por primera vez, a un tiburón fantasma

 

Todavía hay mucho que desconocemos en las profundidades del océano. La oscuridad acuática todavía alberga especies desconocidas, y las que sí conocemos guardan misterios sobre su vida y comportamiento.

Esto incluye al extraño tiburón fantasma, una especie de quimera entre tiburón y mantarraya, que navega a unos 2.600 metros de profundidad.

A pesar de su larga historia evolutiva -se cree que se “separó” de sus primos tiburones hace casi 400 millones de años-, habiéndose descrito más de 50 especies, aún se conoce muy poco sobre ellos. Ahora, los investigadores han logrado filmar a un ejemplar por primera vez. Pero las imágenes no estaban hechas casualmente: fueron captadas por un grupo de geólogos que analizaban la costa de California y Hawai.

No sólo se ha podido observar por primera vez en una grabación, sino que se ha descubierto que dicha especie habita también las costas americanas, puesto que se creía que sólo se encontraba en Australia y Nueva Zelanda.

Como muchos de los peces que nadan a estas profundidades se encuentran una vez son pescados (y por lo tanto, es difícil observar su comportamiento), el poder grabarlos en vídeo puede ser vital para entender con mayor detalle cómo viven.

La arquitectura del futuro: ciudades verticales en una única estructura

 

Los rascacielos del futuro no van a ser sólo de edificios, sino que albergarán ciudades enteras. Esto según SURE Architecture, claro. ‘Endless City’ es una propuesta fascinante que transforma el rascacielos en un ecosistema vertical; una torre de uso mixto que se envuelve en grandes rampas que son como calles y conecten diferentes áreas.

La ‘Endless City’ (o ‘Ciudad Sin Fin’) está pensada para ser creada en Londres, y está formada por seis tubos de acero situados en la parte superior soportando dos rampas. Los tubos encierran diferentes elementos que están dentro del edificio, como el suministro de energía, los residuos y el agua. Su forma intenta maximizar la energía pasiva y reducir la iluminación artificial, la refrigeración y la calefacción.

Varios pisos están destinados como áreas flexibles que se adaptan para diversas situaciones. Consisten en plazas y espacios comunales, que ofrecen impresionantes vistas del paisaje circundante; áreas dinámicas donde la gente puede conocerse, por ejemplo. El diseño del edificio se basa en la vida urbana y se construye pensando en el medio ambiente. Es una solución integrante para un nuevo desarrollo de una ciudad ya densa de por sí.

 

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